Marco referencial
Los problemas ambientales conciernen a las ciencias exactas, naturales y sociales, y al mismo tiempo son problemas que involucran decisiones políticas.
De ahí que por más que se busque enfocar estos problemas desde una óptica científica, y desde varias y distintas ciencias, siempre hará falta un enfoque político. Ahora bien, el objetivo central de la política una ambiental es lograr un desarrollo sustentable, más aún, ecológica y económicamente sustentable. La conservación de los ecosistemas y de la diversidad biológica, así como la mantención de la capacidad económica de producir bienes y servicios para las actuales y futuras generaciones, son requerimientos que hoy día se les exige a las políticas de desarrollo.
La inserción internacional de nuestra economía, las necesidades de competir en mercados globalizados, el atraso tecnológico, la falta de núcleos endógenos de ciencia y tecnología, la carencia de suficientes recursos humanos capacitados y, sobre todo, la necesidad de un desarrollo económico y social acelerado, que sirva a los propósitos de vencer el subdesarrollo, exige del diseño de propuestas innovadoras y proactivas. Y es precisamente este marco de propuestas para la transformación productiva, el que inspira el desarrollo de las políticas ambientales que se necesitan para enfrentar con éxito los cada vez más numerosos y crecientes problemas de la región en esta área.
Muchos son los ejemplos de insustentabilidad de nuestro desarrollo, los que se reflejan en problemas como la creciente y caótica urbanización, los cinturones de marginalidad y pobreza urbana, la industrialización con normativas insuficientes ni control ambiental, la explotación indiscriminada y el deterioro de los recursos naturales, además de la creciente contaminación del suelo, agua y aire, la pérdida del bosque nativo, la anarquía hídrica, y tantos otros.
Es necesario llamar la atención en cuanto a que el desarrollo genera mayor vulnerabilidad sobre los recursos naturales y la población. Sin embargo, esto no significa que se esté contra el desarrollo económico. Lo que ocurre es que sin políticas ambientales eficaces y sin una sociedad civil alerta, consciente, movilizada y participativa, este desarrollo económico puede conducir a la pérdida del patrimonio natural y ambiental, base de muchas de nuestras fortalezas, oportunidades y posibilidades futuras.
El diagnóstico pragmático impone la necesidad de desarrollar un marco conceptual amplio, que asuma un enfoque holístico, sistémico y multidisciplinario.
En este sentido, es importante definir una política integral para la gestión social y ambientalmente sustentable, con un enfoque multi e interdisciplinario, que aborde diversas cuestiones para resolver los problemas de las áreas rurales y de las poblaciones y ciudades modernas, donde se consideren los aspectos políticos, legales, institucionales, técnicos, económicos, instrumentales, de ordenamiento territorial y espacial, así como los relativos a la sensibilización y educación de la población.
DIEZ PREMISAS PARA UNA POLITICA INTEGRAL
El marco conceptual integral de la política de la Secretaría debe abordar la problemática multilateral de la gestión ambiental territorial.
Este enfoque debe cumplir con una serie de requerimientos, aquellos más importantes son los que se puntualizan a continuación:
Instalar el tema de la prioridad política de los problemas ambientales dentro de la agenda de la administración del gobierno provincial y de los municipales.
Articular los intereses de los diversos actores sociales en la definición del nuevo marco de gestión del medio ambiente: las asociaciones de empresarios, las universidades, las ONG’s, los sindicatos de trabajadores, juntas de vecinos, organismos de la sociedad civil, los medios de comunicación, y la población en general.
Articular las relaciones y las diversas funciones de la Secretaría al interior del aparato de gobierno de manera autónoma, y con ello permitir un diseño institucional de gestión más eficiente.
Emprender el fortalecimiento institucional y capacitación de funcionarios del aparato público y del sector privado, a expensas de un intenso accionar educativo que forme conciencia en los decisores.
Abordar y resolver los problemas de vacíos legales, normativos y reglamentarios.
Abordar los problemas de la débil o insuficiente fiscalización y control público de las normativas vigentes.
Relevar información base de manera sistemática y moderna para una correcta toma de decisiones a través del Observatorio de Residuos Peligrosos, Tóxicos y Nocivos, fundamentalmente disponer de una carta ambiental santafesina que detecte e identifique áreas de riesgos y vulnerabilidad ambiental, tanto en la faz preventiva como correctiva de desvíos o perturbaciones indeseadas.
Desarrollar nuevos instrumentos de política activa, más eficientes y eficaces, para conseguir los objetivos delineados en la gestión integral.
Ejercitar la práctica permanente de la creación de escenarios futuros, tanto a nivel político como ambiental, de manera de disponer de planes de intervención estratégica que contemplen la vigilancia y la contingencia ambiental.
Construir un sólido mecanismo difusión y capacitación capaz de sensibilizar, informar y educar a la comunidad respecto a sus responsabilidades en la protección ambiental.

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